Sobre el balance y otros cuentos…
Pensado por SebastiánB | en la categoría Emprender

He parado de postear desde hace un poco más de un mes y la razón es sencilla: me estaba preguntando qué es lo realmente importante para mí en este momento en mi vida.
Para no darle muchas vueltas, intenté recuperar el papel y el lápiz (antes de que se me olvidara escribir) y dibujar mi balance actual. Identifiqué los ocho elementos claves que definen mi equilibrio en este momento: Familia, Amigos, Amor, Profesión, Físico, Prosperidad, Hobbies y Espíritu.
Es un proceso tremendamente interesante y tremendamente simple que puede tener un impacto gigante en la perspectiva que tenemos de cada uno, de nuestros vacíos más importantes y de hacia dónde en definitiva deben estar dirigidas nuestras acciones.
Más allá de mis conclusiones personales, quiero compartirte cosas más genéricas que tal vez puedan servirte sobre todo si estás emprendiendo o si estás en el exterior o si en general, estás viviendo situaciones intensas que te tienen en este momento sintiendo que vas por un ciclo “bajo”.
Por ejemplo, me di cuenta de que vamos aprendiendo un montón por la vida (de personas, de lugares, de experiencias) y que olvidamos gran parte de eso porque sencillamente no tenemos como ponerlo en práctica. Eso hace que estemos reaprendiendo cosas que ya sabíamos y que “perdamos” ese tiempo repitiendo algo que supuestamente estaba en su sitio. El “perdamos” está entre comillas porque en realidad no tiene nada de malo reconstruirnos constantemente: eso demuestra que sólo aprendemos algo hasta que lo hacemos nosotros mismos y son estos ciclos bajos los que te lo enseñan.
También me di cuenta de que estamos tremendamente influenciados por los medios, las tendencias, los estereotipos y demás que implícitamente condicionan nuestro balance a 2 ó 3 elementos siendo la prosperidad, el físico y tal vez la profesión los más importantes. Encontré especialmente retante entender que por ejemplo, mi profesión es sólo 1/8 de todo mi balance pero que sin embargo por alguna razón le atribuyo un impacto muy grande en mi satisfacción.
Es también interesante ver cómo tenemos siempre 2 ó 3 detonantes, es decir: elementos de nuestro balance que si no están activados no desencadenan a los otros. Por ejemplo, me di cuenta de que necesito estar en mucho movimiento en actividades intensas para que quiera emplear mis hobbies. Todos los elementos de balance están interrelacionados pero hay que comenzar por algunos.
Hay un aprendizaje clave en el hecho de que tener vacíos no implica tratar de llenarlos con lo que tengás a la mano. Por ejemplo, si tienes un vacío amoroso, no lo puedes llenar con el trabajo o con tu dinero.
Para el emprendedor el tema del balance es un tema vital.
Estamos acostumbrados a escuchar que un emprendedor es un trabajador incansable que sacrifica su vida personal por sacar un proyecto adelante que le apasiona enormemente. Es la forma en que nos lo han vendido y de alguna manera es gran parte de la realidad. Sin embargo, quiero retar este hecho.
Para mí emprender es un proceso de aprendizaje que te va sometiendo a situaciones tremendamente retantes que en otro contexto más cómodo (por ejemplo, una empresa) no vivirías. Ese aprendizaje te va mostrando con los años por ejemplo, qué es lo realmente importante para ti, para qué eres realmente bueno, hacia dónde debe orientarse tu impacto, cómo está realmente funcionando el mundo que te rodea, etc. Te va haciendo un mejor ser humano, más humilde, más tolerante y más noble. Es un proceso de vida, largo y cíclico que no puede ser llevado a la ligera si realmente tienes la vocación de emprender.
Pero el emprendedor es capaz de pasar a través de los años en ese proceso sí y sólo si, tiene una familia que le represente un soporte emocional vital, tiene buen estado físico que le permitan sobrellevar las altas jornadas laborales, tiene una noción de progreso constante basado en pequeñas victorias económicas que lo hacen cada vez más próspero, tiene círculos sociales con los que crece y se desarrolla y en los que sobre todo, logra ser auténtico: él mismo.
Logra vivir el emprendimiento si tiene la certeza de que hace lo que le gusta, con quien le gusta y cómo le gusta y si cuenta con espacios de esparcimiento personales constantes. Sobre todo, el emprendedor es capaz de soportar el proceso si su espíritu está contento, si está en paz consigo mismo y si siente que tiene un rol en el mundo y lo está caminando.
Cuando nacemos lo hacemos en equilibrio y es algo que perdemos en algún punto y que paradójicamente nos pasamos buscando por el resto de nuestros días. Estoy comenzando a ver el emprendimiento como un tema más de cómo manejo mis vacíos y de cómo logro equilibrarlos: no sólo de cómo crear una empresa.
No es acerca de la idea de negocio que se te vino a la mente. No es acerca de escribir un plan de negocios y de enviar propuestas. Emprender es acerca de saber vivir tu vida en equilibrio mientras le agregas valor a tu comunidad.







